miércoles, 9 de marzo de 2016

El Renacimiento


                                         
Se denomina Renacimiento al fenómeno cultural iniciado en la Edad Moderna que retoma los principios de la antigüedad clásica pero actualizándola, sin renunciar a la tradición cristiana sustituyendo la omnipresencia de lo religioso por el aumento y afirmación de los valores del mundo y del ser humano.
Todo esto va acompañado de una nueva visión del mundo, de unos cambios sociales y políticos y determinados descubrimientos científicos y geográficos (Copérnico, Galileo, Kepler…). Es muy importante el descubrimiento de la imprenta (Guthenberg), ya que con ella se difunde más fácil y rápidamente la información, así como los conocimientos.
Muchas de las premisas del Renacimiento se vislumbran e iban fraguando ya en tiempos del gótico, en la Edad Media, por lo que el Renacimiento no supone un corte con lo anterior. Es un arte que se aparta de la fe y la religión frente a la razón, lo que se debe a las nuevas ideas de la sociedad del momento.
Hay un gran interés por traducir los textos clásicos que llegan tras la caída de Constantinopla (1453) en manos de los turcos, muchos sabios emigran a Italia aportando sus textos y cultura.
La palabra que define este movimiento es el humanismo, que se caracteriza porque las ideas van centradas en la figura del hombre. Es un paso del teocentrismo medieval al antropocentrismo renacentista.
En cuanto al aspecto artístico, la llegada del Renacimiento supone un cambio de los elementos góticos por los elementos de la cultura grecorromana, buscando las medidas que llevan a la armonía. Se intentan utilizar elementos armónicos que rigen el universo para sus representaciones. Además, se buscan unas relaciones de belleza y armonía a través de las matemáticas. La escultura del ser humano se convierte en un elemento fundamental.
Uno de los cambios más destacados es la aparición de la perspectiva, que consiste en la representación de la tercera dimensión.

Qué fue el Renacimiento

Como ya lo expresamos, se denomina Renacimiento al fenómeno cultural o movimiento de revitalización cultural que surge en Europa Occidental durante el siglo XIV, que se desarrolla en los siglos XV y XVI y que se muestra como característica esencial su admiración por la antigüedad grecorromana. Este entusiasmo, que considera las culturas clásicas como la realización suprema de un ideal de perfección, explica el calificativo de Renacimiento, pues en verdad se trataba de un renacer, de un volver a dar vida a los ideales que habían inspirado aquellos pueblos.
Renacimiento003
La Gran Cúpula de la Catedral de Florencia, en Italia, diseñada por Filippo Brunelleschi, el primer gran arquitecto del Renacimiento italiano. Se empezó a construir en 1420 y se tardó 14 años en acabarla.
En principio, se aspiró a una renovación en todos los aspectos de la cultura humana, filosofía, ética, moral, ciencia, etcétera encaminada a la hechura de un hombre que fuera compendio y resumen de todas las perfecciones físicas e intelectuales. Pero lo más característico de esta época es la separación entre lo cívico y lo religioso.
También se puede afirmar que el Renacimiento es uno de los grandes momentos de la historia universal que marcó el paso de mundo Medieval al mundo Moderno. Es un fenómeno muy complejo que impregnó todos los ámbitos yendo, por tanto, más allá de lo puramente artístico como ha querido verse.
La educación empieza a cobrar una importancia primordial y, como las normas medievales no funcionan, se acude a los clásicos de la Antigüedad, quienes actúan como modelos y estímulo. La recopilación de los códices antiguos, el análisis y asimilación del espíritu que animaba a griegos y romanos constituye el movimiento denominado Humanismo.
El término Renacimiento, entonces, simboliza la reactivación del conocimiento y el progreso tras siglos de predominio de la mentalidad dogmática establecida en la Europa de la Edad Media. Esta nueva etapa planteó una nueva forma de ver el mundo y al ser humano, el interés por las artes, la política y las ciencias, revisando el teocentrismo medieval y sustituyéndolo por un cierto antropocentrismo.
Renacimiento005
Para algunos, la llegada de Colón a América en 1492 marca el inicio del Renacimiento.
Para muchos autores empieza en 1453 con la conquista turca de Constantinopla. Según otros es un nuevo periodo que surge desde el descubrimiento de la imprenta, e incluso se considera que no se produce hasta que Copérnico descubre el sistema heliocéntrico; pero la fecha tope considerada  como su inicio es 1492, cuando ocurre el descubrimiento de América.
El término Renacimiento deriva de la expresión italiana rinascita, vocablo usado por primera vez por el literato Petrarca.
El Renacimiento es, ante todo, un espíritu que transforma no sólo las artes, sino también las ciencias, las letras y formas de pensamiento. En su conjunto, como ya dijimos, se ha visto una clara reacción al espíritu teológico de la Edad Media; sin embargo, la ruptura no se produce de manera violenta.
Durante buena parte del siglo XV se mantienen las formas del arte medieval, iniciándose una convivencia entre los clasicismos, que poco a poco van a ir imponiéndose a los elementos góticos en autores como Brunelleschi o Fra Angelico que ensayan movimientos que posteriormente se van a desarrollar. Esta serie de fenómenos nos dan a entender que hablar de ruptura no es del todo correcto, es quizá más una evolución que nos permite comprender mejor ciertas manifestaciones del siglo XV.

Orígenes del Renacimiento

El Renacimiento tuvo su origen en Italia en los siglos XIV y XV, llegando a su apogeo al iniciarse el siglo XVI. De Italia se extiende lentamente por Europa excepto Rusia.
Renacimiento007
Filipo Brunelleschi, arquitecto y escultor pionero del Renacimiento.
En el transcurso de los cincuenta años que van desde 1520 a 1570, discurre la madura plenitud del Renacimiento y también se percibe su ocaso. Toda la Europa de Occidente toma parte ahora en el movimiento de las artes y de las letras.
La recepción de los gustos italianos se generaliza, los grandes maestros surgen ya no sólo en Italia, sino en todo el ámbito de las monarquías occidentales. Pero el desarrollo normal de la cultura renacentista se ve afectada por el hecho simultáneo de las luchas religiosas derivadas de la revolución protestante.

Las transformaciones culturales del Renacimiento

En cuanto a cultura y modo de vida en el Renacimiento, se puede decir que mientras en la era anterior, que a su vez marca el principio del renacimiento, la gente vivía dentro de grandes propiedades de nobles de la época llamadas feudos y cada uno de estos tenía dentro de sus propiedades todo lo que necesitaba para ser autosuficiente, ahora se cambia este tipo de vida y comenzaron a desarrollarse propiamente lo que son las ciudades y las villas o poblaciones, pasando poco a poco el dominio de la comunidad a los comerciantes y fabricantes de todo tipo de bienes (tanto de necesidad como suntuarios) y que la gente, ya fuese noble o plebeya, requería o deseaba poseer.
En el Renacimiento cabe destacar también el desarrollo de la arquitectura, así como la creación de grandes obras de la literatura universal como "La Divina Comedia", de Dante Alighieri; obras también surgieron de Francisco Petrarca y Juan Boccaccio y muchos otros literatos.
Renacimiento008
Petrarca.
Que el origen del Renacimiento sea italiano es porque Italia es fundamental por su pasado histórico que ahora se quiere recuperar e impulsar. Además hay otro factor relevante y es que en Italia nunca hubo un arraigo total y fuerte de lo medieval como ocurrió en el resto de Europa, precisamente porque aún estaba latente el espíritu clásico.
Las Cruzadas habían intensificado el tráfico comercial entre Oriente y Occidente, enriqueciendo especialmente a las ciudades italianas Venecia, Génova, Pisa y Florencia. Dentro de sus muros y al amparo de sus escuadras, un grupo de banqueros, comerciantes, industriales y artesanos consiguieron la seguridad y la libertad para el despliegue de sus capacidades personales.
Estos burgueses aprendieron, mediante la experiencia personal y colectiva, que el éxito de sus empresas económicas dependía de la capacidad para calcular y anticiparse a las circunstancias mediante decisiones oportunas. Su posición individual en la sociedad no dependía del nacimiento ni del arbitrio del señor ni de la voluntad divina, sino de sí mismos.
Políticamente, Italia se organizó en torno a ciudades-estado que obtuvieron un gran auge artístico y político encabezadas por Florencia.
En el Renacimiento, entonces, la historia de Italia es la de sus cinco estados principales: Florencia, Milán, Nápoles, Venecia y el Papado. Las constantes luchas por ampliar las fronteras hicieron posible la creación de un nuevo grupo social: los Condottieri, que  eran personajes especializados en la guerra, grandes estrategos que estaban generalmente al mando de una compañía, aunque, en última instancia, su suerte la decidían el poder, las necesidades, los objetivos y los recursos del príncipe o Estado al que servían.
Las guerras entre los estados italianos se hacían mediante contratos, por tanto, a través de los condottieri, durante casi dos siglos. Esta tradición seudo-mercenaria se hizo presente en Europa desde el siglo XIII, gracias en parte al desarrollo económico de las ciudades, el crecimiento demográfico y la tradición de las Cruzadas, haciendo posible que parte de la clase de terratenientes se aúnen para producir un gran excedente de grupos armados fuertemente cualificados.
Renacimiento011
  1. Estatua de un condottieri italiano.
Desde finales del siglo XV los condottieri fueron personajes para los que la guerra era una empresa esporádica más que una actividad permanente; la clave de este sistema se basaba en la condotta, contrato en el que se especificaban las condiciones de los servicios prestados por el capitán y sus soldados y su retribución por ellos.
Este tipo de contrato se utilizó en otros ámbitos, gracias al nacimiento de una fuerte burguesía próspera que buscaba su propio beneficio. Nace ahora la clientela, debido a que la economía se va liberando y van tomando autonomía los pequeños comerciantes y banqueros que, con su mecenazgo, van a impulsar relaciones comerciales a nivel nacional e internacional.
Pero este movimiento de capital no estaba controlado por un Estado fuerte que promoviera dichas iniciativas, sino que generalmente funcionaban como empresas privadas, gestionadas a menudo sobre una base familiar, subordinándose a la iniciativa de un linaje o clase social acomodada. Generalmente se trataba de aristócratas que no eran miembros de la nobleza ni pretendían serlo, y, sin embargo, eran reconocidos como personajes de alto prestigio en la sociedad renacentista. Se mantenían al margen de la corte, valiéndose de la situación de que el príncipe o monarca no conocían los mecanismos financieros, abriéndose para ellos un campo extraordinario de oportunidades como operadores económicos o intermediarios entre ellos financiando algunos de los gastos extraordinarios de la corte. Pero aun sin pertenecer a la clase nobiliaria y eclesiástica, gracias a su capital rivalizaron con ellos.
Mapa conceptual
Renacimiento013
Fuente Internet:
Ya hemos dicho antes que el Renacimiento surgió en Italia, pero, además, el Renacimiento del siglo XV se da sólo en este país. Se puede decir que en Francia, España y Alemania hacia 1450 a 1500 ya se conoce este movimiento, pero no se desarrolla plenamente hasta el siglo XVI.
El renacer de Italia estuvo ligado a la idea de la recuperación de la grandeza de Roma, que tras la caída del Imperio Romano, y un periodo de anarquía y confusionismo, desde el quattrocento se trata de romper con esa etapa bárbara para volver a esa idea de grandeza latina. La pérdida de poder de la iglesia hizo que se propagaran las herejías, que a fines del siglo XVI propiciarán la Reforma Protestante.
En esta época el Imperio Bizantino se tambaleaba por los turcos; la economía europea estaba en crisis y las revueltas se propagaban. Esta etapa de crisis afectó al pensamiento: el escolasticismo de la Edad Media cae en un escepticismo radical. Los primeros pensadores cristianos concedían una primacía al espiritualismo sobre lo material, existía una visión providencialista, el poder de los Papas sobrepasaba al de los Príncipes y esto dio lugar a inicios del Renacimiento a enfrentamientos entre ambos poderes.
Renacimiento015
Dante.
Teorías de inicios del Renacimiento proponen que el gobierno es una institución terrenal pero de origen divino. Surgen entonces nuevos pensadores que renuevan la teoría política, exigiendo la separación de poderes: el gobierno es una institución terrenal de invención humana que no tiene nada que ver con la divinidad. Uno de los primeros teóricos en afirmar esta otra teoría fue Dante, que, en su obra De Monarquia defiende la autoridad civil sobre la eclesiástica. Otros tantos pensadores también proponen esta división.
La teoría política de este periodo llega a su apogeo con Nicolás Maquiavelo, pensador que influirá posteriormente en el pensamiento del Barroco. Como secretario de la Cancillería florentina, cumple numerosas misiones al servicio del gobierno de su ciudad. Es un excelente observador y en sus escritos refleja el apasionante mundo político de su época.
Su vida y personalidad se hubiera limitado a la urgente y múltiple actividad diplomática si sus rivales no le hubieran enviado al destierro durante doce años. En el retiro redacta las obras que lo han inmortalizado. En ellas se presenta un conjunto de máximas prácticas, sugeridas por sus observaciones personales y el estudio de la historia romana.
Maquiavelo propone por primera vez la total separación de poderes entre la Iglesia y el Estado, pero incluso fue más allá: en su obra Discursos afirmó que el objetivo de un buen gobernante debía ser el bienestar de su comunidad, por tanto el soberano podía saltarse cualquier cuestión moral, ética o religiosa.
Renacimiento016
Nicolás Maquiavelo.
La polémica estaba servida en los núcleos eclesiásticos, culminando con la Reforma. Todas estas ideas fueron posibles también gracias a los avances científicos de este periodo. La ciencia cobrará un fuerte desarrollo gracias al humanismo y la inquietud intelectual.
El humanismo tiene sus antecedentes en plena Edad Media, en la modernidad del pensamiento de Abelardo, filósofo francés del siglo XII, que propugno una filosofía individualista ensalzando la grandeza humana, en un momento en que domina la idea de Dios sobre lo terrenal.
El término Humanismus fue acuñado en 1808 por el alemán Netharmer, refiriéndose al valor formativo en la educación de los clásicos grecolatinos. El humanista del Renacimiento era por definición un erudito, un hombre culto, enamorado de la antigüedad y preocupado por el estudio de todas las disciplinas en el campo del saber. Se siente atraído por la filosofía de Platón.
El hombre humanista se centra en el estudio de la cultura clásica, en el estudio del hombre como individuo y en su capacidad intelectual para el estudio de todos los campos del saber: ciencia, filosofía, arte... El ideal es un hombre completo, armónicamente desarrollado en lo físico y en lo espiritual que no limita su saber a un campo concreto, sino abierto a lo universal. La plena confianza que se tiene en el hombre da lugar al antropocentrismo.
El intelectualismo de este periodo produjo grandes avances en el mundo de las ciencias, acrecentado por el descubrimiento de la imprenta que ayudó a la difusión del conocimiento por todas las cortes europeas.
Renacimiento001

La invención de la imprenta

Aunque los chinos desde el siglo VII eran ya capaces de producir impresos, no sería sino hasta 1447 cuando se conoció la imprenta de caracteres movibles gracias a los esfuerzos de un hombre llamado Johannes Gensfleich (mejor conocido como Gutenberg) . Con él apareció una técnica de imprimir basada en la fundición de caracteres de plomo y estaño.
Se puede decir que esta técnica contribuyó en mucho a la difusión del conocimiento por el ser humano, pues antes elaborar un libro requería de muchísimo trabajo y dedicación, principalmente por parte de los monjes, para realizar una copia manuscrita de cualquier texto para su difusión.
El hombre en el terreno científico trata de profundizar en las aplicaciones y fundamentos de la ciencia; así hay un gran desarrollo de la oftalmología; las cátedras de cirugía y anatomía en las Universidades serán desarrolladas por los médicos que se van dirigiendo cada vez más por el camino práctico como Miguel Servet, quien publicó el Tratado de Terapéutica donde manifiesta ser el descubridor de la circulación pulmonar, dejando la puerta abierta para que posteriormente se descubra la circulación de la sangre.
La astronomía fue uno de los campos más importantes en el progreso científico, que influirá en el cambio de pensamiento de los europeos gracias a la obra de Copérnico De Revolutionibus Orbium Caelestium donde tira por la borda las teorías geocentristas de Ptolomeo, afirmando un sistema heliocéntrico que explica de manera más efectiva los fenómenos astronómicos observados. Se producen también extraordinarios inventos en el campo de la navegación, impulsados por el descubrimiento de América: aparecen el astrolabio y el nocturlabio, la carta náutica o portulano, inventos que facilitaron la navegación y el afán de aventura y conquista de nuevos territorios.
A partir del siglo XVI estos conocimientos comienzan a difundirse por toda Europa.

El Humanismo

El humanismo (representantes principales Maquiavelo, Tomas Moro) como tema hace referencia, principalmente en los grandes pensadores de la época, tanto en lo cultural como en lo histórico a seis aspectos generales:
1.- Antropocentrismo (es decir enfoque en el ser humano) en lugar de Teocentrismo (enfoque en Dios), ya que las principales ideas y obras del renacimiento buscan tributar honor al hombre, centro de sus preocupaciones y su inspiración.
2.- Retorno a los cánones griegos: tanto la escultura como la pintura retoman los ideales clásicos y griegos como modelo de sus obras.
3.- Preponderancia de las artes sobre la ciencia y la filosofía.
4.- Reforma protestante: a partir del siglo XVI el cristianismo comienza a verse divido por gran variedad de religiones protestantes, cuyo principio básico, que es el libre examen, tratará de echar por tierra la autoridad papal.
5.- Fin del Feudalismo: como ya se había mencionado con anterioridad, la desaparición de los feudos por las necesidades del comercio con otras partes del mundo, lo cual traerá consigo el nacimiento de ciudades y estas a su vez el nacimiento de naciones.
6.- Inventos y descubrimientos: Principalmente entre los primeros la imprenta y en los segundos el continente americano y con los segundos el nacimiento de los grandes imperios como el Español y el Inglés.

Fuentes Internet:
http://es.wikipedia.org/wiki/Arte_del_Renacimiento
http://www.cibernous.com/crono/historia/renacimiento/rena.html
http://miclaseenred.galeon.com/aficiones530466.html
Para ver Renacimiento en Internet:
http://www.geocities.com/Paris/Bistro/9035/
http://clio.rediris.es/fichas/gr.htm
Apuntes sobre La Edad Media y el Renacimiento en:
http://edadmedia-renacimiento.blogspot.com/








William Shakespeare

Biografía





William Shakespeare (Stratford on Avon, Reino Unido, 1564 - id., 1616) Dramaturgo y poeta inglés. Solamente con sus versos hubiera ya pasado a la historia de la literatura; por su genio teatral, y especialmente por el impresionante retrato de la condición humana en sus grandes tragedias, Shakespeare es considerado el mejor dramaturgo de todos los tiempos.


Tercero de los ocho hijos de John Shakespeare, un acaudalado comerciante y político local, y Mary Arden, cuya familia había sufrido persecuciones religiosas derivadas de su confesión católica, poco o nada se sabe de la niñez y adolescencia de William Shakespeare. Parece probable que estudiara en la Grammar School de su localidad natal, si bien se desconoce cuántos años y en qué circunstancias. Según un coetáneo suyo, William Shakespeare aprendió «poco latín y menos griego», y en todo caso parece también probable que abandonara la escuela a temprana edad debido a las dificultades por las que atravesaba su padre, ya fueran éstas económicas o derivadas de su carrera política.

Sea como fuere, siempre se ha considerado a Shakespeare como una persona culta, pero no en exceso, y ello ha posibilitado el nacimiento de teorías según las cuales habría sido tan sólo el hombre de paja de alguien deseoso de permanecer en el anonimato literario. A ello ha contribuido también el hecho de que no se disponga en absoluto de escritos o cartas personales del autor, quien parece que sólo escribió, aparte de su producción poética, obras para la escena.

La andadura de Shakespeare como dramaturgo empezó tras su traslado a Londres, donde rápidamente adquirió fama y popularidad en su trabajo para la compañía Chaberlain's Men, más tarde conocida como King's Men, propietaria de dos teatros, The Globe y Blackfriars. También representó, con éxito, en la corte. Sus inicios fueron, sin embargo, humildes, y según las fuentes trabajó en los más variados oficios, si bien parece razonable suponer que estuvo desde el principio relacionado con el teatro, puesto que antes de consagrarse como autor se le conocía ya como actor.

Su estancia en la capital británica se fecha, aproximadamente, entre 1590 y 1613, año este último en que dejó de escribir y se retiró a su localidad natal, donde adquirió una casa conocida como New Place, mientras invertía en bienes inmuebles de Londres la fortuna que había conseguido amasar.

Si deseas obtener mas información del personaje dale clic: AQUÍ  


ÉPOCA DE SHAKESPEARE


En torno al siglo XIV la cultura medieval comienza a transformarse gracias a los primeros humanistas italianos, volviendo su mirada hacia el mundo clásico y sus valores. Pero no será hasta entrado el siglo XV cuando podamos realmente hablar del Renacimiento, aunque únicamente en Italia, puesto que este novedoso movimiento no llegó a los demás países europeos hasta principios del siglo XVI.

Este esquema comienza a descomponerse a mediados del siglo XVI. El enfrentamiento entre quienes se suman a la Reforma protestante y los defensores de la ortodoxia católica, unido a la lucha de ciertas naciones europeas por ocupar un papel dominante en el mundo, provocan el derrumbe de los ideales renacentistas para dar paso a un nuevo movimiento, el Barroco. Este movimiento surge a consecuencia del desengaño y la actitud pesimista; el artista barroco se siente incapaz de creer en los ideales renacentistas. La naturaleza ya no es símbolo de perfección, sino que, en ocasiones, refleja la inestabilidad emocional de los escritores.
El Renacimiento se define por un conjunto de rasgos que podemos agrupar en tres bloques: la recuperación de la cultura clásica grecolatina, la valoración de lo humano y la búsqueda de la perfección ideal.
El primero de ellos, la recuperación de la cultura clásica, se debe a la tarea de los humanistas italianos que buscan textos de autores latinos y griegos, con la intención de traducirlos para difundir de esa manera sus ideales.
Frente al mundo medieval, dominado por la figura de Dios, el Renacimiento considera lo humano como medida de todas las cosas, como eje fundamental de los ideales. El antropocentrismo del período explica la aparición de modelos humanos ideales a los que aspirar:
–         El perfecto caballero (El cortesano)
–         El perfecto gobernante (El príncipe)
–         El perfecto cristiano (observado en obras como Enchiridion)
Pero la valoración de lo humano no supone una negación a la religión, Dios sigue siendo la perfección absoluta y el hombre, por tanto, reflejo de esa perfección. La novedad reside en considerar que el ser humano es capaz de alcanzar y reflejar dichas perfecciones mediante su inteligencia y habilidad.
Los tres rasgos que definen la literatura renacentista son: el amor, la naturaleza, la mitología clásica y el comportamiento humano.
Al igual que los rasgos del Renacimiento, el Barroco concretó los caracteres anteriores en una serie de temas recurrentes: la literatura del siglo XVII continúa los temas renacentistas (amor, naturaleza, mitología y comportamiento humano), aunque alterando sus sentidos; la reflexión moral sobre el paso del tiempo, así como el análisis de los defectos humanos; el asunto religioso, abordado por multitud de autores que ven a Dios como única esperanza de salvación y sentido de la vida; y, por último, junto a los temas derivados del desengaño, el Barroco ofrece también el canto de los goces de la vida y del presente.
En la época de Shakespeare se constituye el teatro isabelino, que funde la tradición popular con la culta y se convierte en un espectáculo de masas. Así lo demuestra la construcción de los primeros edificios destinados exclusivamente a la representación, la consolidación de las compañías y el apoyo que el mundo teatral tuvo por parte de la monarquía inglesa.
Se presentaba en edificios poligonales que recuerdan la forma de los patios de las posadas en que se escenificaban anteriormente. Las representaciones comenzaban a primeras horas de la tarde y se extendían hasta el anochecer. Las compañías de actores estaban integradas únicamente por hombres (la ley inglesa prohibía a la mujer trabajar como actriz). Y finalmente, las obras se adscribían a tres géneros: la tragedia sangrienta (inspirada en Séneca) y la comedia de enredo.
En este panorama triunfan, además de Shakespeare, algunos autores como Thomas Kyd  y Christopher Marlowe. A este último se deben dos innovaciones esenciales: el uso del «verso blanco» para la composición del texto dramático y la creación de un modelo de héroe capaz de vencer sus propias limitaciones de clase o condición social para alcanzar sus objetivos.








REFERENCIAS 
PitBox.(12 de enero, 2011). William Shakespeare y su época. Renacimiento y Barroco. https://pitbox.wordpress.com/2011/01/12/william-shakespeare-y-su-epoca-renacimiento-y-barroco/
Licencia Creative Commons
Configuración del Mundo Moderno por Silvana Mise & Angel Granja se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.
Basada en una obra en http://mundomodernorenaciemientolasalle.blogspot.com/.